

Esta mañana cuando leía el periódico, me encontré un artículo de opinión de Josep Ramoneda , titulado El capricho y la osadía, que me impulsó a escribir estas líneas para compartir la reflexión con las personas que se interesen por la página Web del Foro por un nuevo socialismo en Móstoles.
La esencia del artículo habla de la bondad o oportunidad de que en el nuevo gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero haya un porcentaje importante de ministros no militantes, y esto provocó en mí una reflexión sobre lo que deben ser los partidos políticos. En una democracia, la existencia de partidos políticos es fundamental, dado que es la única forma de articular la representación ciudadana, mientras no se invente otra, y no es previsible que esto sea así.
Con estos axiomas, ahora lo que queda es reflexionar sobre cual es la función social de los mismos, y en ese punto, yo personalmente lo tengo claro: su función es aglutinar al conjunto de personas, que voluntariamente lo decidan en torno a un proyecto con ideas sociales más o menos comunes, como en el que yo milito, que tiene como objetivo trasformar la sociedad para que todos/as podemos vivir en una más justa, donde la igualdad de oportunidades sea para todos/as, donde los servicios que aseguran el cumplimiento de estos dos principios estén al alcance de todos, y sean, como no puede ser de otra manera, gratuitos y de calidad.
A partir de aquí, debemos buscar la mejor manera para lograr que los partidos estén más permeables a la necesidades sociales, al interés del ciudadano y para eso es necesario hacer un reflexión profunda.
Considero que el compañero Zapatero está logrando mostrar un camino, no necesariamente el único, pero entiendo, que hoy por hoy, el más moderno y el que mejor puede llevar al PSOE a cumplir los objetivos de nuestro partido.
Las personas que representen al partido, sea cual sea, no tienen por qué ser militantes; tienen que ser las óptimas para cumplir el programa electoral con el que concurrimos a las elecciones y es responsabilidad del mismo, buscarlas , convencerlas y vigilar que su trabajo sea el marcado por el programa.
Con esto hacemos un partido más abierto. Logramos, cuanto menos, que los puestos no se repartan por cuotas de poder, sino por méritos, y esto, estoy seguro, lo agradecerán los ciudadanos. Y si somos capaces de que esto suceda, tendremos un partido a donde se acercarán los/as progresistas. Esto logrará que seamos más ricos en ideas, en debate, más cercanos a la sociedad y con mucha más participación de ésta en la vida interna de los mismos.
Necesitamos un partido más abierto, que sea capaz de interrelacionarse con las personas, no sólo cuando haya campañas electorales sino en todo momento; que sepa atraerlas a participar en su vida, a aportar sus inquietudes e ideas, que sientan que cuando estén en una agrupación, perciban de una forma constante y concreta que es un espacio de debate, reflexión, donde todos/as son bien acogidos y que están en la casa de los “progresistas”, donde el elemento fundamental son las ideas, el debate y la ética.
Desde mi militancia en el PSOE de Móstoles y desde este espacio del que nos hemos dotado para comunicarnos, pido a los compañeros del foro, petición que sé que está cumplida de antemano, y a todos/as los militantes de nuestra ciudad, que puedan leer esta reflexión que luchemos por tener un partido “OSADO”.
Carlos Manuel Díaz Cao
Militante del PSOE de la Agrupación socialista de Móstoles
Miembro del Foro por un nuevo socialismo en Móstoles.